lunes, 27 de marzo de 2017

Nunca había llevado un carrito de la compra



La frase que encabeza esta entrada "Nunca antes había llevado ni el carro de la compra", la oí en un pasillo del Hospital. Bromeaba un celador con una paciente mayor que  tenía dificultad para hacerse con la silla de ruedas. de nuevo surge el tema de la edad y la lesión medular, una variable a tener en cuenta dado el número no despreciable de pacientes que nos ingresa de más de setenta años y cada vez se ve incrementado por la franja entre ochenta y ochenta y cinco.



Si afrontar una lesión medular ya es tarea difícil, se multiplica su dificultad cuando la persona que tiene que enfrentarse a la misma es mayor y apenas le quedan fuerzas para "luchar". Hoy me pasaban este artículo de prensa (que comparto aunque no en su totalidad) "Los enfermos no son luchadores", en el que viene a decir que no podemos cargar sobre la espalda del paciente toda su responsabilidad en la cura y/o rehabilitación.

http://www.paralelo36andalucia.com/los-enfermos-no-son-luchadores/

La lesión, ya sea de causa traumática o médica, es un acontecimiento estresante y desastibilizante de tal magnitud, que hace que uno experimente todo tipo de sensaciones y emociones a veces encontradas. Una montaña rusa emocional que llamaron algunos o una tormenta inesperada que llamaron otros.

El de la edad es un tema tratado ya en este blog a lo largo de los años. Lo que más me preocupa de la edad no es en sí la escasa capacidad de reacción sino la soledad que acompaña al lesionado durante su hospitalización porque muchos de ellos o son viudos, o están separados o llevaban solos toda una vida. Si hubo o hay hijos, no suele haber disponibilidad para la ayuda. Por otro parte, los voluntarios en el Hospital escasean en los últimos años y aunque no escasearan, lo único que harían, que no es poco, es acompañar durante el proceso de rehabilitación. Al alta, el lesionado vuelve a verle la cara a la soledad.Si hay hijos, no siempre pueden estar disponibles. La crisis laboral hace que no se pueda atender todo y poner en riesgo el precario empleo y los de mayor nivel adquisitivo no siempre están dispuestos a dar aunque parezca paradójico.

2 comentarios:

Francisco J. Peña dijo...

Breve...
"Una madre puede cuidar de diez hijos, diez hijos no pueden cuidar de una madre".
Que triste... :-(

Afrontando la lesión medular dijo...

Breve pero profundo.Gracias.