miércoles, 18 de octubre de 2017

En lo que dura un parpadeo

Ahora sé que la diferencia entre estar vivo o muerto es un parpadeo, un instante, no se ve venir, es un segundo que rompe tu vida.


"En lo que dura un parpadeo"… decía una persona que vio como su vida daba un giro radical, hasta el punto de no conocerla. Acababa de perder a su marido y su hijo en accidente de tráfico. Instantáneo, sin más explicaciones, sin poder maniobrar, sin poder defenderse. Mientras intentaba aferrarse a lo que todavía no sabía que eran sólo jirones de lo que había sido su vida, su solidez, su seguridad, sus motivos, su alegría; sumergida en su incertidumbre se repetía: "no es posible". Y esto, aún siendo poco, iba tomando formas tenebrosas que no conseguía desvanecer con esos retazos de su realidad que, aunque todavía no lo sabía, ya sólo existían en su mente. A estas alturas no le engañaba ni su necesidad de engañarse. Era un vendaval que barría sin piedad su vida y su trayectoria personal.
¿Qué hacer? En un primer momento se repetía "no, esto no puede ser, tenía muchos proyectos… la maqueta del tren, una casa en el campo, un sitio donde montar y desmontar coches, fabricar un kart, educar a su hijo, llevarle a Polonia, casarnos, llevarme embarazada a la playa… Y a nuestro pequeño le quedaba todo por hacer pero había hecho todo lo que quería. Sus deseos eran sencillos y fáciles de conseguir, no sabía lo que era pasado ni futuro, ni vivir ni morir. Fue muy feliz, apenas conoció el sufrimiento, si exceptuamos el dolor de las vacunas. Nunca he sido tan feliz como cuando le arrancaba una sonrisa…".

La brusquedad añade a la situación una percepción de desorganización e incoherencia que provoca emociones y sensaciones muy desestabilizadoras. El mejor modo de entender lo que encierra una experiencia traumática es el relato de quien lo ha padecido y lo sigue sufriendo.

Relato

En diciembre de 2006 mi familia y yo tuvimos un grave accidente, en el que mi marido y nuestro hijo fallecieron. Minutos antes de que ocurriese, había leído en un panel de la carretera el número de muertos en accidentes de tráfico durante el mismo puente el año anterior. Recuerdo haberlo comentado, pero en ningún momento lo viví como un problema propio, aunque, de hecho, es un problema que nos afecta a todos.
Es difícil expresar los sentimientos, los pensamientos, las sensaciones que aparecen cuando vives un accidente de tráfico, porque es una experiencia por la que nunca has pasado, no sabes nombrar las sensaciones porque sencillamente nunca antes las habías vivido. No entiendes mucho de lo que pasa porque tu mente no está preparada para recibir esa información.
Es después, con mucho trabajo personal y ayuda cuando, con suerte, consigues elaborar la secuencia cronológica, poner en orden los recuerdos, unirlos a las sensaciones, y crear una historia. La historia de lo que ocurrió y cómo te hizo sentir.
"Contrario a lo que se siente habitualmente al volante, los accidentes de tráfico son muy rápidos. Todo trascurre de forma brusca y repentina, muchas veces con ningún tiempo posible para reaccionar. Es curiosa la sensación que comparten muchos conductores en cuanto a su capacidad para darse cuenta antes de que ocurra, una especie de confianza ciega en su propia intuición, que por supuesto no es real porque muchas veces no existe ninguna señal previa, no se siente en el ambiente ni se intuye. Ocurre.
Yo iba conduciendo, parpadeé y desperté en una ambulancia. No hay nada en medio. Abrir los ojos y estar en otro sitio, un sitio que no es bueno, en el que no deseas estar y separada de ellos… Ahora sé que la diferencia entre estar vivo o muerto es un parpadeo, un instante, no se ve venir, es un segundo que rompe tu vida.
En mi caso perdí el conocimiento a causa del impacto, y al despertar no entendía absolutamente nada. No sólo despiertas del estado de inconsciencia, sino que despiertas a un mundo nuevo, con otras reglas y otros personajes, desprovista de normas, pautas o señales que te digan cómo sentirte o cómo actuar.
Varias personas con las que he tenido oportunidad de hablar y yo misma, coincidimos en una primera sensación de irrealidad. Se suceden varios pensamientos muy rápidos, pero ninguno parece relacionado contigo, ni con algo posible en tu vida. No tiene significado. Y entonces, aparece una fuerte necesidad de negarlo, tanto que incluso lesionada intentas comportarte con normalidad, como si no fueses tú la persona afectada.
Lo primero que hice fue preguntar que había pasado, y me dijeron que había tenido un accidente. -No, no es verdad, ¿cómo voy a tener un accidente y no darme cuenta?-… Pensé que quizá estaba soñando y quise despertarme…
Intenté incorporarme porque mi hijo me necesitaba, pero mi cuerpo no respondía, tenía frío y no podía moverme, levanté ligeramente la cabeza y me vi llena de sangre. Fue ese el momento en el que me di cuenta de que no era un sueño, que algo había pasado.
Tras este primer instante empieza una verdadera travesía para la persona. Es como un puzzle que tienes que hacer, mientras te suben y bajan, medican, inmovilizan, etc.. Necesitas información -las piezas del puzzle- no porque estés preparada para unirlas sino porque necesitas algún asidero, algo que te ayude a entender.
Y en este punto quiero hacer hincapié porque considero que la labor del personal sanitario es fundamental. Es verdad que ante una situación de peligro para la vida de una persona, la prioridad debe ser precisamente esa, el tratamiento sanitario y médico, cuidar el cuerpo, pero es importante no olvidar a la persona que hay dentro de él.
Carezco de información suficiente sobre el funcionamiento del personal sanitario y de seguridad ante una situación de emergencia, como para valorarlo, pero lo cierto es que en mi caso, se sucedieron algunos hechos que no me ayudaron, todo lo contrario, me perjudicaron y aún hoy me duelen.
Lo que me motiva a escribir sobre aquello, es la confianza de que mi testimonio pueda ayudar, aunque sea un poco, o aportar "pistas" a los y las profesionales que en general, trabajan en situaciones de emergencias. Seguramente son cosas que muchos ya han tenido la oportunidad de aprender en su desempeño profesional, o que han leído o escuchado, pero aún así siento la responsabilidad de intentarlo.
En primer lugar, el personal que te atiende en un accidente de tráfico (sanitarios, policías, bomberos, etc.) tiene mucha más información de la que tiene la persona accidentada, no sólo datos importantes, sino cosas que en principio pueden parecer pequeñas, pero que ayudan a orientarse: la hora que es, dónde estás, dónde vas, qué ha pasado, etc. Y no me refiero a la comunicación de una mala noticia, como pueden ser los fallecimientos, las lesiones graves, etc. sino a cosas leves, que ayudarían a recolocarte en ese nuevo mundo.
La desorientación es grande, pero lo más grave es que la persona accidentada sigue funcionando con las mismas pautas y esquemas de pensamiento, aunque en esta nueva situación están desajustados. Eso no significa que dejes de pensar, o que dejes de tener sentido común, sino todo lo contrario, recibes la poca información que te llega y le das vueltas, la gastas de tanto pensarla, intentas encontrarle su significado, más allá de las palabras.
Esto es importante porque las palabras que pudieran tener un ánimo de tranquilizar a la persona, pueden no hacerlo, especialmente cuando los mensajes que te envían unos y otros son contradictorios entre sí. El hecho de que los y las profesionales se pongan de acuerdo en qué decir y cómo es muy importante a la hora de comunicarse en una situación así. Es comprensible que en ocasiones no haya tiempo, pero el efecto que produce en la persona atendida puede ser devastador.
Las horas siguientes al accidente recibí muchos y muy diferentes mensajes sobre el estado de mi familia. Unos me dijeron que igual que nosotros nos estamos ocupando de ti, otros se están ocupando de ellos, otros, que en el hospital en el que yo estaba no había suficiente sitio para los tres. La Guardia Civil me preguntó como si no supiesen nada del accidente, en ningún momento me dijeron que había otro coche implicado que nos sacó de la carretera, e incluso llegaron a decir que en el lugar del accidente no había ninguna otra persona y menos un bebé. Todas estas contradicciones lejos de tranquilizar, crean una enorme sensación de inseguridad y de miedo, imaginas lo peor, pero al no tener pruebas, lo niegas, y vuelta a empezar de la forma más angustiosa y temible.
Supliqué información durante horas. Pero nadie me la dio, así que sabía que la situación era muy grave. Cuando pensaba que habían muerto, me decía a mi misma: no seas dramática, seguro que no, pero estarán graves o a lo mejor como yo y de nuevo volvía a suplicar que me llevaran con Jorge que necesitaba la voz de su madre, que estaría asustado. Cada vez me esquivaban más y yo cada vez tenía que hacer más esfuerzo para convencerme de que no podían haber muerto los dos.
En el hospital, me dejaron sola la mayor parte del tiempo. Notaba cómo me esquivaban y sólo hacían acto de presencia para inyectarme más sedantes y analgésicos, y yo, mientras, intercalaba los periodos de inconsciencia, con el miedo y la soledad, en las cerca de 7 horas más largas de mi vida.
Soy consciente de la dificultad de comunicarle a alguien que su familia ha muerto, más cuando el resto de su familia se está trasladando al lugar pero aún está sola, pero mentir no ayuda, contradecirse, ocultar, esquivar, e incluso zafarse de las preguntas más directas, tampoco.
Más de un año después sigo pudiendo recuperar las sensaciones y pensamientos de ese primer día, de las personas que me atendieron (y salvaron), los olores, la sensación en la boca del estómago. Se han grabado en mi memoria y duelen. No es digno tener a una persona así durante tantas horas.
Durante el mes que estuve ingresada en otro hospital, las personas que más me ayudaron, con las que mejor me sentí, fueron aquéllas que mostraron cariño, respeto y consideración a mi situación, pero sin evitarme, sin actuar desde la lástima, sin miedo, sin infantilizar la relación y sin juzgar cómo debía comportarme o sentir. En definitiva, creo que fueron aquellas personas que manteniendo su profesionalidad técnica, consiguieron tratarme con un cierto sentido de justicia y de solidaridad. Gracias a todos/as ellos/as.
Una última nota para cerrar con algo que escribí hace ya algunos meses.
Ahora echando la vista atrás, no sé cuál fue exactamente el momento en el que supe que mi vida ya no volvería a ser igual, porque se intuye pronto, se sabe algo después y se siente tan despacio que casi 5 meses después aún no consigo "darme cuenta del todo". Creo que desde que abrí los ojos y me vi en otro lugar, o desde que vi la sangre, en cualquier caso ocurrieron casi a la vez, ahí se intuye. Y esa intuición se va confirmando conforme pasan las horas, pero te niegas a considerarlo. Luego te lo dicen (en mi caso mi familia), y ya lo sabes, la información ha entrado en tu cerebro, sientes dolor, rabia, quieres negarlo pero aún crees que de algún modo volverás hacia atrás. Solo despacito, día a día vas dimensionando la situación, y sintiendo, interiorizando el significado de nunca.



Dedicaré otra entrada a algunos aspectos a tener en cuenta en los escenarios de los accidentes de tráfico.

martes, 17 de octubre de 2017

Luto en colores


Seguimos hablando de muerte y despedidas pero hoy se trata de la única muerte entendida como un tabú : "el suicidio".

Descubro este blog que estoy segura que será de gran apoyo a las personas que han perdido un ser querido por autolisis.

Luto en Colores no nace para prevenir o evitar el suicidio. Para eso hay otros proyectos y colectivos. Luto en Colores nace para quienes se quedan aquí cuando eso ya ha pasado. Nace desde la comprensión y la aceptación de la decisión de un ser humano sobre su propia vida. Nos morimos por diferentes causas: muerte natural, enfermedad, vejez, accidente, asesinato y suicicio. Pero vivimos como si los suicidios no existieran, los tapamos, los ocultamos, miramos para otro lado. Sin embargo, según los últimos datos, casi 4.000 personas se han suicidado en un año en España. Ahí no se contabilizan los accidentes de tráfico que son realmente suicidios. Ni la cifra de intentos fallidos.

Luto en Colores pretende aportar, ayudar, visibilizar y poner luz sobre esa oscuridad. Cuando ya ha pasado, cuando no puedes hacer nada para cambiarlo porque ya es, ¿qué vas a hacer con esta vivencia que la vida te ha puesto en el camino? Quizá ésa es la pregunta más importante de todas. Más que ¿por qué a mí? Quedarse estancado en la tragedia y el victimismo es una opción. Pero si quieres entender, comprender para aceptar, atravesar el dolor para seguir viviendo con menos cargas en la mochila, ojalá esto te sirva para avanzar.

 Cuando alguien muere de cáncer se entiende que no todos los tipos de cáncer se pueden curar. Se acepta. Pero cuando alguien se suicida, porque su cerebro y su alma sufren, enseguida buscamos responsables. La carga del juicio planea sobre quienes hemos estado cerca: familiares, amigos, médicos, psicólogos. Es una losa aplastante que nos cae encima con el recurrente y machacante “pude hacer más”. Se convierte en un cáncer emocional que avanza rápido si no lo paramos.
http://lutoencolores.org/index.php/sample-page/

Luto en colores organiza unas Jornadas en Madrid los próximos días 25 y 26 de Octubre



lunes, 16 de octubre de 2017

El arte de la despedida


¿Morir es un arte?

Después de asistir a las Jornadas de Cuidados Paliativos en Madrid, "El arte de la despedida", el pasado lunes día 9, puedo afirmar que morir es una arte. No solo hay un arte del buen vivir sino también del buen morir.

Entre las terapias que manejan los profesionales que trabajan en cuidados paliativos, las cartas de despedida son una herramienta muy útil.

Lo que más me ha llamado la atención de algunas cartas que se leyeron con la autorización de pacientes y familiares, es la de cosas que uno dice al final de su vida que no ha sido capaz de decir en el día a día.

Es por ello que recomiendo que no dejemos de decir a las personas que queremos aquello que es verdaderamente importante.

Ya dediqué una entrada en el blog a este libro "Lecciones de vida" que recoge muy bien estas recomendaciones de dos expertos en cuidados paliativos. Un aprendizaje basado en lo que antes de morir los pacientes les decían.

http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2012/05/lecciones-de-vida.html

Algunas Cartas de Despedida conocidas

Entre ellas, cuelgo la de Johnny Welch  "La Marioneta"


“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera. Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.


Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.


Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no lo está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentaras el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento” “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.

Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan".

Gabriel García Márquez

Pablo Neruda

Neruda nos deja este maravilloso poema para tomar conciencia que estamos vivos y no morir lebtamente



viernes, 13 de octubre de 2017

De ser cuidado a cuidar : Una historia de Amor


Marta Sonia Muñoz Moreno, una mujer luchadora, me ha inspirado esta entrada a raíz de ver cómo su marido pasó de ser cuidado a "Cuidar" de ella. Marta empezó cuidando al que hoy es su marido. La relación contractual de cuidador se convirtió en relación de pareja. Ser pareja implica también "cuidar" de uno mismo y del otro.

Historia de una camiseta

Me gustó el día que Marta se presentó con esta camiseta que al parecer le había reglado un paciente antes de irse de alta. Parece que pertenece a un grupo que el paciente junto con otros crearon. No se si se trata de un grupo musical porque a ella no le quedó muy claro.

No todo lo que recibe de sus compañeros/as pacientes es en especie porque ella también recibe gratitud por su compañerismo en lo que a los pacientes y la convivencia diaria se refiere y por su saber estar con los profesionales.


Marta se ha empleado de lleno en la rehabilitación haciendo uso de esas cualidades previas de las que partía :

- constancia
- tesón
- coraje
- voluntad
- humor
- educación
- humildad
- sinceridad
- gratitud
- lealtad

Ya tenía un plus en su rehabilitación añadido y es esa valentía de todas esas personas que dejan su país y familia en busca de un mejor futuro.

Su paso por el Hospital no nos deja indiferente y así lo ha dejado reflejado en su colaboración en Infomédula una Dra. que pasó por el Hospital. Ella es una de esas chicas de la habitación 4 que menciona.

Gracias, Marta. Desde aquí te deseo lo mejor.

domingo, 8 de octubre de 2017

Cuentos sobre Ruedas : V Certamen de Cuentos Cortos

Acabo de recibir hace unas horas el primer cuento. Iré colgándolos en esta entrada según los vaya recibiendo. Recuerdo a los seguidores que en esta entrada no se deben de emitir comentarios.

Cuelgo esta NOTA debida a su importancia

He cometido un enorme fallo y no he puesto el límite en la extensión de los cuentos.Como el pasado año, el límite está en 200 palabras sin contar el título. 


Aprovecho para hacer un llamamiento a los seguidores y a los nuevos que se incorporen y nos envíen sus cuentos.

Cuento nº 1

"Los Besos no se piden"

Hay besos que se dan.
Hay besos que se reciben.
El alma de cada uno es la mezcla de ambos besos.
Hay personas llenas de besos para dar, que tienen un entorno donde repartirlos, amigos, familia y conocidos a quien dar todos esos besos que lo llenan y de quien recibirlos.
Son personas llenas, con almas felices.
Hay otros que no tienen besos que dar ni de quien recibir.
Me dan miedo.
Almas vacías, sin nada dentro.
Algunos sin besos para dar, porque nunca tuvieron o los pocos que tenían se perdieron, pero con personas a su alrededor para darles los que llevan en su interior.
Son almas perdidas pero con una esperanza dentro.
Y qué hay de aquellos llenos de besos para dar, pero que sin tener apenas a quien darlos intentan encerrarlos para que no les ahoguen.
Aquellos que, además, también carecen de quien recibirlos.
Los besos no se piden, pero son el consuelo de esas almas que lloran por aquello que ni tienen ni pueden dar.
Y ahora que lo sabes, a qué alma ayudarías a llenar.

Milagros Lopez Vernet                                     7 de Octubre 2017


Cuento nº 2

"Pompas de jabón"

Estoy sentado en un banco del parque del Retiro tomando el sol de otoño, que calienta mis viejos huesos.
Veo acercarse a un grupo de niños con sus madres y precedidos por  un vendedor de un artilugio para hacer pompas de jabón que se para delante del grupo para hacer una demostración de su habilidad para generar enormes pompas iridiscentes, transparentes y frágiles que vuelan, arrastradas por la brisa, perseguidas con gran jolgorio por los niños que tratan de alcanzarlas antes de que exploten.
Cuando el vendedor cesa en su exhibición la atención de los niños se vuelve hacia sus madres para pedirles, suplicarles o exigirles que les compren inmediatamente uno de los artilugios; un pequeño tarro de plástico, lleno de un producto jabonoso, y un palito con un aro.
Los niños intentan emular al vendedor y unos consiguen las maravillosas pompas, soplando suavemente a través del aro, sumergido previamente en la solución jabonosa, y otros
no consiguen formar la pompa y se sienten defraudados por el juguete. En cualquier caso, tras un cuarto de hora de actividad frenética, se acaba el líquido jabonoso y  la mayor parte de los juguetes acaban en las papeleras el parque.
Cuando se aleja la patulea no he podido dejar de pensar que es maravilloso hacer pompas  de ilusión, que hay que hacerlo con delicadeza y que hay que tener suficiente acopio del líquido jabonoso para que nos dure la posibilidad de seguir haciendo pompas cuando estas vayan estallando.
Por lo menos mientras sigamos teniendo aliento.


Felipe Vila González                                              11 de Octubre 2017


Cuento nº 3

"Al final solo soy un ser humano"

He vivido mi vida tratando de conciliar mis principios con las exigencias de la vida familiar y social. Al principio todo ha sido fácil y me he sentido orgulloso, terrible error, llegando a creerme superior a una multitud de personas menos afortunadas que yo, sin saber nada de sus circunstancias vitales.
Después me vi sumido en la desgracia y sentí en mis carnes los latigazos del infortunio, sentí el dolor lacerándome el alma y llegué a rebelarme contra el dolor y contra la causa del mismo; sentí enormes deseos de evitar el dolor a cambio de mis principios. No lo hice y me sentí avergonzado de mis propios pensamientos.
El dolor se mitigó con el tiempo o mi mente se acostumbró a soportarlo.
Hoy, para perdonarme a mí mismo, sólo puedo hacerlo convenciéndome de que no soy superior a nadie, de que sólo soy un ser humano.


Felipe Vila González                                          11 de Octubre 2017


Cuento nº 4

Reconstrucción


Había llegado el momento. Miró aquel desastre, respiró hondo y sonrió. Estaba decidida a continuar, a pesar de las mil advertencias de que aquello no le iba a llevar a ninguna parte, pues se había roto demasiadas veces, lo habían dado por perdido.
Se remangó, se recogió el pelo y cogió pegamento. No podía dejar pasar la oportunidad de ver qué salía de ese montón de escombros. Colocó un trozo, después otro y luego el siguiente; alguna vez se cortó, pues el material era frágil y los fragmentos tenían aristas afiladas. Pero no le importó: se limpiaba, colocaba una tirita y continuaba. Según iba reconstruyéndolo, podía ver lo hermoso que era y pensaba en lo maravilloso que debía haber sido antes de hacerse añicos; aunque tenía que reconocer que las grietas le daban un toque interesante. Esa nueva forma estaba quedando infinitamente mejor que la original.

Y por fin, un día terminó de unir todos los trozos. Acarició su mano recompuesta y él cogió la suya con cariño. Se miraron profundamente. El abrazo le hizo crujir, pero el pegamento que tanto tiempo y amor había dedicado a poner, le hizo el más robusto y entero del mundo.   

Irene Rodriguez P.                                          15 de Octubre 2017

jueves, 5 de octubre de 2017

Cuentos sobre ruedas : V Certamen de Cuentos Cortos




¡Cómo pasa el tiempo!. Este año ya el V Certamen de Cuentos sobre ruedas. Espero que, como en las cuatro ediciones anteriores, la gente se anime a participar.


Las bases son las siguientes :

He cometido un enorme fallo y no he puesto el límite en la extensión de los cuentos.Como el pasado año, el límite está en 200 palabras sin contar el título. 

Aprovecho para hacer un llamamiento a los seguidores y a los nuevos que se incorporen y nos envíen sus cuentos.


El tema, este año también es libre. En esta ocasión, como el pasado año, nos gustaría que los lectores no se limitarán en votar o decir "me gusta" sino que se implicaran más e inclinaran su votación en base a algunos criterios .

Tratándose de un Certamen convocado por este blog (aunque no estén relacionados con el hecho de enfermar o contraer una lesión medular) los relatos deben de recoger algunos de los valores en los que está basado contemplando la empatía, el esfuerzo, el optimismo, la alegría, la esperanza, entre otros

NOTA :Se podrán presentar hasta un total de tres cuentos por persona.

 
Los premios consistirán en :

Primer premio : Un fin de semana para dos personas en régimen de A/D en una Casa Rural adaptada y con encanto "El Riconcito de Gredos" (Cuevas del Valle, Ávila) http://www.rinconcitogredos.com/ en fecha a determinar con el dueño.

Segundo Premio : Una comida para dos personas el "Restaurante Venta de Aires de Toledo"http://www.ventadeaires.com/

Tercer Premio : Un lote de cuentos cedidos por la Librería Taiga de Toledo http://www.libreriataiga.es/

Habrá un Jurado compuesto por el equipo del Gabinete Comunicación de el Hospital Nacional de Parapléjicos y otros profesionales. Se sumarán los votos del Jurado con los de los seguidores en el blog y en facebook cuando se cuelguen una vez finalizado el plazo de recepción.No bastará con tener muchos votos en facebook sino con haber sido votados al menos por dos miembros del Jurado para evitar que quien no lo difunde, esté en desventaja.

El plazo queda abierto desde hoy 5 de Octubre hasta el 9 de Noviembre ambos inclusive.


Os animo a que participéis activamente, este es el mejor regalo que os podéis hacer y hacer al blog




Los cuentos se enviarán por correo electrónico al correo del blog afrontandolesionmedular@gmail.com o a mi correo del trabajo mpozuelo@sescam.jccm.es

miércoles, 4 de octubre de 2017

El arte no entiende de discapacidad

Ayer vino a saludarme Ángel Lozano Sicilia, un expaciente "cuentista" que me habló de estos "Artistas Diversos"


Artistas Diversos es una asociación sin ánimo de lucro cuyos socios comparten un gran objetivo: propiciar la inclusión de personas con discapacidad a través del arte.
Probar que la discapacidad no discapacita, por el contrario, puede estimular a que otras capacidades se desarrollen exponencialmente.
http://www.artistasdiversos.org/es/quienes-somos

http://www.artistasdiversos.org/es/

Contactó con ellos para que le ilustraran un libro de cuentos que quiere editar. Ángel no solo escribió Testimonio en el libro "Afrontando la Lesión Medular" sino que ha colaborado conmigo en varias ocasiones y nos ha contado más de un cuento para el Certamen de Cuentos sobre Ruedas que convoco desde hace cinco años en el blog.
En este enlace podéis leer los cuatro cuentos con los que participó en el I Certamen

- Mariposa
- Mañana
- Masculino singular
- Leyenda urbana
http://afrontandolesionmedular.blogspot.com.es/2013/10/primer-certamen-de-cuentos-cortos.html

En esta ocasión creo que ya está amasando uno. Contamos pues este año, una vez más con su desinteresada participación.